23 Ideas para Dormir Fresco en Verano
- Fonseca Seguros / CRKS
- 29 abr 2019
- 4 Min. de lectura
Todos hemos estado ahí, dando vueltas en la cama, con el sudor pegado en las sábanas; es horrible! Y a menos que queramos pagar la mitad de nuestro salario en electricidad por tener el aire acondicionado encendido toda la noche, podemos usar algunos de estos viejos, pero comprobados remedios para bajar la temperatura en una habitación. Y aunque los hemos incluido aquí como consejos para dormir mejor en la noche, definitivamente pueden usarse en cualquier momento del día.
1. Escoge algodón.
Guarda las sábanas de seda, satín o poliéster para noches más frescas. Usa sábanas de colores claros hechas de algodón liviano, que son más respirables y excelentes para promover la ventilación y el flujo de aire en la habitación.
2. Siente el frío del congelador.
Mete las sábanas en la refrigeradora o el congelador por unos minutos antes de acostarte. Mételas en una bolsa plástica antes (para que no huelan a comida). Aunque no te mantendrá helado toda la noche, sí es un breve alivio del calor y la humedad.
3. Comodidad helada.
Compra una bolsa de agua caliente, de esas hechas de hule o de tela. Métela al congelador para crear una compresa fría que puedes usar en la cama.
4. Sé creativo.
Los ventiladores no son solo para girar el aire caliente. Apúntalos a las ventanas para que saquen el aire caliente, y ajusta los ventiladores de techo para que giren en sentido contrario, y así succionen el aire caliente hacia arriba y afuera en lugar de solo girarlo por la habitación.
5. Duerme como un egipcio.
El "método egipcio" consiste en humedecer una sábana o toalla en agua fresca y usarla como cobija. Para no mojar el colchón, se colocan las sábanas húmedas sobre una toalla seca.
6. Suéltate.
Cuando se habla de pijamas, menos es más. Usa una camisa floja y suave de algodón, y shorts o ropa interior. Dormir desnudo es discutible, ya que mientras algunos piensan que les refresca, otros dicen que el sudor se queda en el cuerpo en lugar de ser absorbido por la tela. Como tú prefieras.
7. Al estilo antiguo.
Haz un aire acondicionado en casa colocando un tazón poco profundo lleno de hielo frente al ventilador. La brisa recogerá agua fría de la superficie del hielo mientras se derrite, creando un rocío helado.
8. Crea una brisa cruzada.
Coloca un ventilador frente a una ventana, para que el viento de afuera y el ventilador se combinen en una fresca brisa cruzada. También puedes colocar varios ventiladores en la habitación para crear un flujo de aire más tempestuoso.
9. Consiente tus pulsos.
Necesitas enfriarte ya, súper rápido? Coloca compresas frías o paquetes de hielo en puntos de pulso en las muñecas, cuello, codos, ingle, tobillos y detrás de las rodillas.
10. Sé solitario.
Dormir solo es mejor para mantenerse fresco. Acurrucarse con alguien aumenta el calor corporal, lo que convierte a la cama en un pozo de desesperación en lugar de un oasis de tranquilidad.
11. Libera tu lado salvaje.
Usa una hamaca o un catre para dormir. Ambos están suspendidos por todos lados, por lo que aumenta el flujo de aire.
12. Llena el tanque.
Toma un vaso de agua antes de acostarte. Sudar en la noche puede causar deshidratación, así que es buena idea llenar el tanque con agua antes.
13. Refréscate.
Una ducha rápida con agua tibia baja la temperatura corporal y elimina el sudor, por lo que puedes acostarte sintiéndote fresco y limpio.
14. Bájate.
El aire caliente sube, por lo que coloca tu cama, hamaca o catre tan cerca del piso como sea posible. Si tu casa es de un piso, puedes poner el colchón en el piso. Si tu casa es de 2 pisos, duerme en el piso de abajo.
15. Apaga las luces.
Los bombillos de luz, aún aquellos que ahorran energía, liberan calor. Usa la luz natural tanto como sea posible, y mantén las habitaciones frescas en la noche usando pocas luces o ninguna. Qué tal una cena a la luz de las velas?
16. Cuélgalas.
Refresca una habitación completa colgando una sábana humeda frente a una ventana abierta. La brisa que entra rápidamente bajará la temperatura de la habitación.
17. Aléjate de la estufa.
No es bueno cocinar por mucho tiempo comidas calientes en el verano. Es mejor preparar comidas frescas o a temperatura ambiente, como ensaladas, para evitar generar más calor dentro de la casa. Si debes hacer comida caliente, usa la parrilla en lugar del horno. Y cambia las comidas grandes por cenas más pequeñas y livianas que son más fáciles de metabolizar. El cuerpo produce más calor al digerir una gran porción de carne que en un plato de legumbres, vegetales y frutas.
18. Pies helados.
Los pies son bien sensibles a la temperatura porque hay muchos puntos de pulso en los pies y tobillos. Refresca todo tu cuerpo sumergiendo tus pies en agua helada antes de acostarte. Mejor aún, mantén un traste con agua cerca de la cama y mete ahí los pies cada vez que te sientas caliente durante la noche.
19. Desconéctate.
Desconecta los electrónicos. Los aparatos y otros dispositivos pequeños emiten calor, aún si están apagados. Reduce el calor total en casa desenchufando los aparatos que no estés usando.
20. Acampa en casa.
Si tienes acceso a un espacio exterior seguro, como un techo o patio, considera acampar afuera, y dormir más fresco.
21. Acapara la cama.
Dormir solo trae el beneficio adicional de más espacio para extenderte, brazos y piernas sin tocarse, y así reducir el calor corporal y dejar que el aire circule por todo el cuerpo.
22. Sé rústico.
Cambia ese colchón súper cómodo por un petate que, aunque menos cómodo, no retiene calor como un colchón inflado y cubierto de tela.
23. Usa granos.
El arroz no es sólo para comer! En una noche realmente caliente, puedes crear una compresa fría llenando un calcetín con arroz. Le haces un nudo y metes en el congelador por una hora más o menos. La compresa permanecerá fría por hasta 30 minutos.

Fuente: Greatist.com, 2017








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